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Formas de reflejos

                                                                                               Foto en Nerja, Andalucía, por Luis Marín.

El cubano Alejo Carpentier distinguió una vez las formas de los escritores y, según su teoría, dependía mucho de la geografía del lugar. Así un escritor argentino suele escribir de manera lineal y sencilla, como son sus llanos territorios. Así justificó el barroco predominante en sus obras, como El siglo de las luces, El reino de este mundo. Y el barroco de Gabriel García Márquez y de José Martí. La exuberancia de la selva colombiana, según Carpentier, necesita de un barroquismo para ser descripta de la manera más correcta. Las otras formas carecen de herramientas para ello, no encuentran las palabras. Borges dijo en cambio que ese tipo de escritura responde al egocentrismo del escritor. Opiniones. Ideas. En Nerja, España, hay cuevas con dibujos creados, se cree, hace 42 mil años. No se habrán cuestionado por el estilo de sus focas.

Ayuda para Haití


*Catedral de Puerto Príncipe. Foto de Naciones Unidas.
George Bush fue designado como uno de los representantes de Estados Unidos para la reconstrucción de Haití. Qué delirio. El desastre de Katrina demostró que el ex presidente estadounidense no tiene la menor idea de cómo actuar en esos casos (al respecto está el libro de Hinde Pomeraniec, Katrina, el imperio al desnudo). ¿Por qué Haití debe sufrir tanto? Fue la primer nación latinoamericana en independizarse. Surgió del nivel de esclavitud en el que mantenían a los negros, que encontraron su refugio e impulso en el vudú. Historia que se puede conocer de la mejor manera con El reino de este mundo, del cubano Alejo Carpentier. Y tratar de entender un poco lo real maravilloso de esa nación que no deja de asombrar.

¿Halloween es cultura?


Lo que me sorprendió la tarde en que llegué a Sáenz Peña, en Chaco y a un poco menos de doscientos quilómetros de la capital Resistencia, fue ver que unos cuantos festejaban Halloween. ¿Tiene sentido? Frente al quiosco que aparece en la foto, adornado para la ocasión, un grupo de unos veinte chicos salían de la casa disfrazados y una madre dirigía para que algunos dijeran dulce o truco en unas y otras puertas. No sé cómo aguantaban, con cuarenta grados en el ambiente, las máscaras y las capas colocas. En Estados Unidos empezó como una fiesta pagana heredada de los inmigrantes irlandeses; ¿la finalidad es vender más dulces en la actualidad? Hay una cultura norteamericana de invasión –dijo el escritor cubano Alejo Carpentier- lo que llamaríamos una cultura colonizadora; digamos la palabra: imperialista. Consiste en ponernos ámbitos, trastocar las costumbres, imponer el idioma. Los cubanos vimos y padecimos mucho eso por la cercanía. Conocimos una época en la que hasta los letreros de los locales estaban en inglés. Eso no es cultura ni es nada. Es imposición de una sociedad de consumo, que trata de vender productos a través de los vehículos de la publicidad. Ahora, la cultura verdadera, de Ralph Waldo Emerson, de Paul Whitman, las novelas de William Faulkner, ¡bienvenida sea!
(Está la entrevista completa a Carpentier).