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Coreas: aniversario sin paz

La Guerra de Corea se inició en 1950 con la invasión desde el norte. Los soviéticos, comandados por Joseph Stalin, prestaron sus tanques y otros armamentos para la operación. Desde el sur, luego, empezó a llegar apoyo de Estados Unidos -con autorización para matar a civiles- y sus aliados. El resultado del conflicto fue la muerte de al menos 2.5 millones de personas, es decir -hay que repetir- más de dos millones de vidas humanas, y la destrucción de ciudades. La guerra terminó después de tres años con la firma de un armisticio -que no significa paz-. Fue entonces cuando se estableció la Zona Desmilitarizada cercana al paralelo 38 con la ayuda de ambos lados coreanos y de las Naciones Unidas. La paradoja es que, según algunas consideraciones, donde termina esa zona se encuentran los mayores ejércitos de pie, y preparados para la acción, del mundo. La paz no implica sólo la ausencia de violencia. No se puede convivir con el miedo permanente a una agresión. Determina la necesidad, también y por más difícil que sea, de la búsqueda de una incipiente amistad. 


                                                                                                          
    Festejos en Norcorea por el aniversario número 60 del armisticio (27·07·2013) 

Norcorea, lo bélico constante

Estaba entre dos fotos para insertar, la actual de militares jóvenes o una de ancianos. Se podría esperar que la locura militar de Norcorea fuera sólo un recuerdo del pasado. Pero lo cierto es que se mantiene. Por eso: la juventud. David Guttenfelder, fotógrafo estadounidense, está hace tres meses en el país y toma fotos como la de más abajo. ¿Será que no tiene miedo? ¿Será que entró con otra nacionalidad? En una imagen diferente del álbum se ven libros en exposición. Uno porta el título The US imperialists started the Korean War. No se ve el nombre del autor. Pero está ahí, quizás, como una nube que también toma forma de hojas; parte de las ideas que ayudan a entender, aunque no justificar, tanta locura.